Prioridades, objetivos, horario

Un largo camino en el barrio de Higashiyama (Kioto)

En alguna ocasión me han preguntado que cómo podía hacer tantas cosas a la vez. Mi respuesta siempre ha sido que era cuestión de determinar prioridades, objetivos y horarios. Somos seres complejos que actuamos de manera racional y equilibrada pero también pasional y desordenada por lo que el equilibrio es la medida de las cosas en el devenir del tiempo. Es la medida o debería ser la medida en los ámbitos de la salud psico-física, profesional-económico, familiar-amor, espiritual, socio-cultural, por eso, para lograr el equilibrio debes de establecer una planificación en dichos ámbitos, sorteando a cada paso los envites de la vida respondiendo a las preguntas ¿quiénes somos?, ¿qué queremos? y ¿a dónde queremos llegar?. 


Priorizar supone establecer cuales son tus objetivos primarios, secundarios y aquellos que pueden esperar o lo que es lo mismo, debes de planificar objetivos a corto, medio y largo plazo en dichos ámbitos antes mencionados. Después de determinar cuales son tus objetivos finales y en qué plazo deben de cumplirse debes poner horario a cada objetivo diario. La suma de esos objetivos a corto plazo te dará como resultado programar otros a medio y a largo plazo y vuelta a empezar hasta lograr el objetivo final que hayas planteado. 


Las artes marciales nos ofrecen un modelo único para ello, un modelo de vida con diferentes caminos y niveles de progresión.  Un maestro de Jujutsu que tuve hace tiempo me escribió un día en una fotografía que todavía conservo: "Cuando camines, limítate a caminar; cuando te sientes, limítate a sentarte y sobre todo, no titubees. A mi buen amigo Ricardo, te deseo alcances tus metas en este difícil camino del Budo". Le hice caso y aquí estamos, en el Camino.


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