Shubun no hi

Kioto
Ya es otoño. Las primeras hojas de los árboles caen sobre el suelo y las horas de luz se acortan, es <<más de noche>> cuando nos levantamos y cuando llegamos a casa. La duración del día y de la noche es casi igual. También en Japón.

Un par de veces o tres he vuelto de allí en estas fechas del equinoccio de otoño que anuncian el final del verano, el comienzo de la temporada de tifones y para algunos la estación más bonita para visitar Japón. Coincide con la festividad budista, Higan, y la semana de plata, shibura wiku, unos días festivos entre los que se encuentran el cambio de estación, shubun no hi y el día del respeto a los mayores, keiro no hi. 

Antes de la guerra se consideraba una fecha para adorar los espíritus, kami, de la familia imperial y en la actualidad es un día <<para respetar a los antepasados y llorar a los desaparecidos>>. Pero, ¿por qué ese sentimiento de homenaje en un día como hoy?. 

Hemos dicho que la duración entre el día y la noche es casi la misma y el sol que nace por el este –recordemos la antigua adoración al sol en la Era Tokugawa- y se pone por el oeste - dónde está el Paraíso budista- se encuentran en equilibrio, en medio de las estaciones de verano e invierno (también sucede en primavera). 

En el budismo el Camino Medio entre los extremos es una de sus grandes enseñanzas. Ese camino intermedio entre el verano e invierno es de gran importancia porque el shubun no hi simboliza el Camino Medio entre los que habitamos el mundo y los que no están con nosotros.

En esta festividad las familias visitan y limpian las tumbas de sus antepasados y el altar budista de sus casas haciendo ofrendas de un dulce típico llamado Ohagi y unas bonitas flores rojas que florecen estos días llamadas hagi.

Hoy, como cada equinoccio de otoño, limpiaré mi butsudan, recordaré a mis amigos y maestros japoneses que ya no están con nosotros, a quienes me enseñaron en algún momento y siguen presentes en mi práctica diaria. Sus kami contemplan nuestra práctica desde el oeste, desde el Paraíso de la Tierra Pura.



7.10.2022: Muy cerca de Kioto al principio de otoño se pueden encontrar los lirios de araña, Higanbana. El cambio de estación es para los japoneses un símbolo de cambiar la vida, de perfeccionamiento ante la nueva estación que comienza. Higan significa la otra orilla, el cambio de ciclo, el paso de la muerte al renacimiento. Como dicen las sagradas escrituras "Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo".




No hay comentarios:

Publicar un comentario